miércoles, 10 de febrero de 2010

175.- "La vida cambia cuando nosotros cambiamos"

Autor: Andrew Matthews. Es curioso ponerse a analizar las entradas al blog y descubrir qué es lo que persigue cualquier internauta, cuando, de repente, se encuentra con esta página en Google o en cualquier otro buscador. Lo cierto es que resulta una maravillosa provisión de pistas para situar el foco en el lugar adecuado y saber qué temas preocupan a la mayoría.

A veces, seguro que no se da con lo que se pretende, pero otras veces sin embargo, se llega hasta aquí buscando algo muy concreto y se sale con una perspectiva inesperada.

Lo primero, tras el análisis, es constatar que el título del blog no se encuentra demasiado descaminado, porque realmente hay mucha gente con ganas de cambiar cosas en su vida y lo que creo que a veces falta es ‘sólo’ el impulso necesario para hacerlo. Llamémoslo impulso, pero también podría ser fuerza o vigor o coraje. Algo que rompa cadenas y que nos haga seguir esa llamada interior que percibimos con notoria claridad y que nos indica el deseo de otra cosa.

Fundamentalmente, la mayoría de los visitantes que llegan hasta el blog van buscando alguna pista para cambiar su forma de ser, por lo que podemos deducir que no están a gusto en el traje (a veces disfraz) que visten, y necesitan probarse otros vestidos más útiles y, sobre todo, más auténticos a la hora de manejarse en la vida.

Bien, lo primero y fundamental es apreciarse con sinceridad (a ver si vamos a intentar cambiar lo que ya está bien). Es decir, reconocer que podemos tener múltiples defectos y que por ellos nos encontramos cada día con decenas de situaciones que nos hacen sentir mal, pero que también poseemos una gran cantidad de virtudes de las que debemos estar muy orgullosos. Si observamos con serenidad y si somos capaces de reconocer nuestra parte mala, deberíamos también identificar la parte buena. Por tanto, quererse más es lo primero.

Y determinar si la necesidad de cambiar de forma de ser, proviene de algo que objetivamente hacemos mal y que es producto de nuestro carácter, de nuestro orgullo o a saber qué. Si es algo que molesta a los demás y que pretendemos dejar de hacer, ya solo el pensar en ello nos dice que estamos en el camino adecuado.

Nada se hace sin esfuerzo, desde luego, pero posible es. El problema es que tendemos a repetir los errores cuando no somos conscientes de cometerlos. Nos comportamos siguiendo siempre una misma pauta aprendida, hasta que un día llegamos a la conclusión de que el problema de no tener pareja, por ejemplo, no está en una mala y repetitiva elección fatal por nuestra parte y que, invariablemente, nos lleva a caer en el mismo tipo de relación que fracasa, sino que nosotros somos la causa. Cuando lo vemos así, y lo reconocemos, estamos ya en proceso de cambiarlo y solo nos hará falta humildad para asumir el error. Ah y nunca esperes que la otra parte cambie, porque eso no depende nunca de ti... aunque lo creas.

Y gracias, finalmente, a los que han llegado al blog buscando, por ejemplo, frases de cuando la vida te sonríe, frases para "pasar" de alguien, frases de limitaciones en la vida, frases para una duda, frases para el que se da por vencido, frases de algún día volveré, etc. Ojala que hayan encontrado en este blog alguna respuesta.

Reflexión final: nunca es tarde para cambiar algún rasgo de nuestro carácter con el que no estamos satisfechos. Desconfía de quien te diga que, a cierta edad, ya no se cambia, porque se cambia siempre… bueno, siempre y cuando tú estés dispuesto a hacerlo.

En Instagram @frasesparacambiar